"Tu sonrisa habla de nosotros"
El primer diente de leche del bebé

Sin duda, uno de los factores que los padres observan con mayor curiosidad en el crecimiento y desarrollo de sus hijos, son los relativos a la salida o erupción de los dientes. Significa una evidencia del crecimiento y un parámetro bien estudiado acerca de los cambios esperables en el niño.

¿Cuándo sale el primer diente de leche del bebé?

El primer diente de leche comienza su erupción aproximadamente sobre el sexto mes de vida del niño.
Normalmente es el incisivo central inferior.
Las madres conocen síntomas que comienzan a aparecer algo antes de la salida de estos dientes. Son el aumento del babeo y en ocasiones un conjunto de situaciones que producen irritabilidad y cambio de ánimo en el bebé.
Los pediatras no tienen ninguna evidencia científica de este problema, pero la realidad es que en muchas ocasiones llegan a referirse desde irritaciones en la zona del pañal hasta incluso aumento de la temperatura corporal en el bebé.

¿Cómo se pueden combatir las molestias en el niño?

Existen multitud de sistemas que procuran disminuir las molestias de la erupción en el bebé.
En las farmacias y centros especializados, podéis adquirir mordedores que pueden facilitar la erupción de los primeros dientes. Existen también algunos que contienen agua que una vez fría o incluso congelada, tienen el objetivo de disminuir la inflamación de la zona.
En general, cualquier utensilio u objeto que ayude a calmar a vuestro hijo será válido, siempre que no provoque un riesgo por su composición o posibilidad de ruptura y con ello la aspiración o deglución de los elementos que lo conformen.
Mención aparte merecen las cremas o soluciones que se ofertan para aplicar sobre las zonas de las encías de los niños. Debemos cuidar que estos productos no contengan sacarosa u otros azúcares que pueden influir aumentando el crecimiento bacteriano de los gérmenes de la cavidad oral. Además, pueden contener estas preparaciones antiinflamatorias, analgésicos, etc., lo cual motiva que deba consultarse previamente con el especialista para su aplicación.

¿Cuándo es normal que terminen de salir los dientes de leche?

Alrededor de los dos años y medio o tres, el niño debe haber terminado la salida de sus ¡¡¡20 dientes de leche!!!
Sin duda cada ser humano tiene su propia individualidad, y con ello puede haber variabilidad en estas cifras.
Como ocurre con las tablas de crecimiento o de peso, para la dentición también existen parámetros con las edades más comunes de salida o erupción de los dientes. Las variaciones en ellas no deben constituir un factor de preocupación familiar. Vuestro pediatra y odontopediatra os realizará el seguimiento adecuado de los valores individualizado a vuestros hijos.

Mi hijo tuvo muchos problemas con la salida de los dientes de leche. ¿Le pasará lo mismo con los permanentes?

No necesariamente. Los dientes permanentes no suelen presentar una sintomatología general cuando comienza su salida o erupción. Hay más problemas relacionados con factores locales, como inflamaciones, falta de espacio…
Una buena higiene dental y la consulta con el odontopediatra son obligados cuando comienza la salida de los dientes definitivos.

Me han dicho que a mi hijo le han salido las muelas de los seis años, pero no se le ha caído ninguna muela todavía. ¿Es normal?

Absolutamente normal. La muela de los seis años es la primera muela definitiva que sale, y lo hace en las zonas más posteriores de los maxilares, justo detrás de la última muela de leche. Por esta razón no es necesario que se caiga ninguna muela previamente.
Este hecho hace que muy a menudo pase desapercibida la salida de este importante molar, que nos debe acompañar desde los 6 años hasta el final de nuestros días.

A mi hija no se le han caído los dientes de leche y ya tiene los definitivos justo detrás y en muy mala posición: ¿qué debo hacer?

Éste es un problema muy frecuente con el comienzo del cambio de los dientes.
Los dientes permanentes se sitúan en el hueso por detrás de los de leche, y suelen salir en esta posición.
La lengua con su potente musculatura, ayuda a la correcta reposición de los dientes a su lugar en muy poco tiempo.
Debes consultar con el odontopediatra para que valore la necesidad de proceder a la extracción de los dientes de leche para facilitar la reubicación de los permanentes. El especialista te aconsejará acerca del seguimiento del cambio de los dientes y pondrá los medios necesarios para prevenir alteraciones en la erupción de los demás dientes permanentes.

El orden de salida de los dientes de leche de los bebés depende de cada niño

Cuando sale el primer diente de un bebé es un acontecimiento que jamás se olvida. Normalmente, suele aparecer alrededor de los seis meses de nacido y coincidir con los cambios en la alimentación. Pero hay que considerar algunas variaciones. Existen bebés que llegan a nacer con algún diente.
Cómo existen otros que tienen que esperar hasta los 12 meses para lucir algún dientecito. Hay que estar atentos. Se puede observar un pequeño bulto de color pálido en la encía, cuando el diente empieza a abrirse paso.

Orden de aparición de los dientes de leche

Dientes incisivos inferiores
Entre los 5 y los 12 meses.

Dientes incisivos superiores
Entre los 7 y los 10 meses.

Dientes laterales superiores e inferiores
Entre los 9 y los 12 meses

Primeros molares superiores e inferiores
Entre los 12 y los 18 meses.

Caninos superiores e inferiores
Entre los 18 y los 24 meses.

Segundos molares inferiores y superiores
Entre los 24 y los 30 meses.

La primera visita al dentista. Revisión de los dientes

¿Cuándo tenemos que visitar al dentista? Esta es una pregunta que seguro la hacen todos los padres al observar que su hijo ya tiene todos o casi todos los dientecillos.

De una forma general, la primera visita debe realizarse alrededor de los 3 años, cuándo se encuentra completa la erupción primaria, para una primera revisión. Los controles se deben hacer cada 6 meses, y no esperar que tenga que ser de urgencia.

De todas formas, antes de los 3 años, tenga el hábito de examinar los dientes de su bebé. Los dientes saludables tienen un color uniforme. Si ves manchas o puntos en los dientes, lleve a su bebé al dentista. Limpie los dientes de su bebé con un paño suave y limpio o con un cepillo dental para bebés en cuanto salgan en la boca.

Cuando llegue el momento de acudir al dentista, a los tres años de edad o incluso antes cuando se detecte algún problema, los padres deben esforzarse por transmitir a su hijo una sensación de confianza y de seguridad. Es necesario que entre el niño y el dentista haya una buena relación de complicidad y no de miedo ni de temores.

El Ratoncito Pérez alivia los dolores de la pérdida de los dientes

A los peques de la casa la caída de los primeros dientes les hace muchísima ilusión. Es que muchas familias aún conservan la tradición de decirle al niño que ponga el diente debajo de la almohada cuando se vaya a dormir. Mientras el niño duerme, el Ratoncito Pérez se llevará el diente y en su lugar dejará un regalo.
En realidad, esa tradición existe para calmar el posible dolor y el trauma que puede suponer la caída de un diente para algún niño. No sabemos qué sentido tiene el hecho de que un ratón se lleve los dientes de los niños. Sería fácil explicar a los niños que el ratón es coleccionista de dientes de niños, pero no sabemos cómo caería la explicación entre los mayores. Tampoco sabemos por qué se llama Pérez (tal vez sea una tradición sólo española). De todas formas el niño no se hace estas preguntas y menos aun si el ratoncito Pérez es generoso con él. Para la siguiente ocasión en que se le caiga otro diente el trauma será mucho menor, que es de lo se trata.

Cuento del Ratoncito Pérez

Pepito Pérez era un pequeño ratoncito de ciudad. Vivía con su familia en un agujerito de la pared de un edificio. El agujero no era muy grande pero era muy cómodo, y allí no les faltaba la comida. Vivían junto a una panadería, por las noches él y su padre iban a coger harina y todo lo que encontraban para comer. Un día Pepito escuchó un gran alboroto en el piso de arriba. Y como ratón curioso que era trepó y trepó por las cañerías hasta llegar a la primera planta. Allí vio un montón de aparatos, sillones, flores, cuadros..., parecía que alguien se iba a instalar allí.

Al día siguiente Pepito volvió a subir a ver qué era todo aquello, y descubrió algo que le gustó muchísimo. En el piso de arriba habían puesto una clínica dental. A partir de entonces todos los días subía a mirar todo lo que hacía el doctor Carralero. Miraba y aprendía, volvía a mirar y apuntaba todo lo que podía en una pequeña libreta de cartón. Después practicaba con su familia lo que sabía. A su madre le limpió muy bien los dientes, a su hermanita le curó un dolor de muelas con un poquito de medicina... Y así fue como el ratoncito Pérez se fue haciendo famoso. Venían ratones de todas partes para que los curara. Ratones de campo con una bolsita llena de comida para él, ratones de ciudad con sombrero y bastón, ratones pequeños, grandes, gordos, flacos... Todos querían que el ratoncito Pérez les arreglara la boca.

Pero entonces empezaron a venir ratones ancianos con un problema más grande. No tenían dientes y querían comer turrón, nueces, almendras, y todo lo que no podían comer desde que eran jóvenes. El ratoncito Pérez pensó y pensó cómo podía ayudar a estos ratones que confiaban en él. Y, como casi siempre que tenía una duda, subió a la clínica dental a mirar. Allí vió cómo el doctor le ponía unos dientes estupendos a un anciano. Esos dientes no eran de personas, los hacían en una gran fábrica para los dentistas. Pero esos dientes, eran enormes y no le servían a él para nada. Entonces, cuando ya se iba a ir a su casa sin encontrar la solución, apareció en la clínica un niño con su mamá. El niño quería que el doctor le quitara un diente de leche para que le saliera rápido el diente fuerte y grande. El doctor se lo quitó y se lo dio de recuerdo. El ratoncito Pérez encontró la solución: "Iré a la casa de ese niño y le compraré el diente", pensó. Lo siguió por toda la ciudad y cuando por fin llegó a la casa, se encontró con un enorme gato y no pudo entrar. El ratoncito Pérez se esperó a que todos se durmieran y entonces entró a la habitación del niño. El niño se había dormido mirando y mirando su diente, y lo había puesto debajo de su almohada. Al pobre ratoncito Pérez le costó mucho encontrar el diente, pero al fin lo encontró y le dejó al niño un bonito regalo.

A la mañana siguiente el niño vio el regalo y se puso contentísimo y se lo contó a todos sus amigos del colegio. Y a partir de ese día, todos los niños dejan sus dientes de leche debajo de la almohada. Y el ratoncito Pérez los recoge y les deja a cambio un bonito regalo. Y colorín colorado este cuento se ha acabado.

 
CONSEJOS PARA NIÑOS

Recomendaciones para que su hij@ tenga una boca y dientes sanos:

- Cepillarse los dientes al menos 2 veces al día, durante unos 2 minutos, con una cantidad de pasta dentrífica fluorada del tamaño de un guisante, escupiéndola después sin enjuagarse. Mientras su hij@ no tenga un adecuado control del cepillado, debería de hacerlo siendo supervisado por un adulto.

- No olvidar nunca el cepillado de la noche y, después del mismo, no tomar ningún alimento sólido o líquido antes de acostarse, excepto agua.

- Seguir una dieta sana y realizar las comidas a sus horas, evitando los picoteos entre comidas.

- En los almuerzos de media mañana y las meriendas, evitar los alimentos pastosos y los dulces tipo bollería, cremas de chocolate u otros, así como los snacks (barritas dulces, etc.) Es recomendable que coman queso ya que no produce caries y hace de protector dental.

- Limitar los líquidos azucarados (zumos, refrescos, lácteos azucarados), especialmente entre comidas, ya que pueden producir caries. Ofrecer agua o leche.

Hazlo socio de nuestro PequeClub

Con este Club queremos ayudar a los niños a iniciarse y crear el hábito de la higiene bucal de una manera divertida. A través del juego vamos a ayudar a que los niños sean más conscientes de la importancia de una boca sana, más responsables a la hora de desempeñar las tareas necesarias para ello y por qué no, convertir la cita con el dentista en una actividad divertida donde también puedan relacionarse con otros niños participando en el desarrollo de sus habilidades sociales tan importantes en la formación infantil.

PequeClub Carralero está indicado para niños de 3 a 12 años de edad, que se inician en la importancia de la limpieza bucal y especialmente dirigido para aquellos que van a iniciar un tratamiento de ortodoncia. Mediante la motivación del “programa de puntos” del club, los niños desempeñan sus cualidades participativas y canjean sus buenos hábitos y ejercicios positivos por premios. Aprenden las consecuencias de su día a día y mediante la imaginación y mientras van creciendo se les inculca unos hábitos de higiene que agradecerá a lo largo de su vida.

Nuestro PequeClub cuenta también con una mascota, Poty Pótamo. Es un personaje infantil y animado con el que el niño podrá sentirse identificado y acompañado en sus responsabilidades durante el tratamiento. El amigo que le ayuda y le motiva a cuidar sus dientes. 

Mejor no abusar del azúcar

El exceso de azúcar en la infancia puede producir dependencia en el adulto. El azúcar causa caries durante toda la vida; por eso debemos evitar que los niños se aficionen a los alimentos que contienen azúcar. Los zumos de fruta, por ejemplo, tienen un alto contenido de azúcar y pueden causar erosión del esmalte; nunca se debe dejar que el bebé se duerma con un biberón de zumo de fruta: los dientes recién salidos terminan bañados en una sustancia que produce caries en los dientes y que puede causar caries prematuras. Lo más aconsejable es que des a tu hijo una dieta equilibrada, rica en frutas y verduras, que evite en lo posible los alimentos azucarados y las grasas saturadas. ¡Un niño sano es un niño feliz!

 

Mantener una dieta sana

Es fundamental que aprendan el hábito de comer de forma saludable entre los cinco, seis y siete años. A partir de los diez será muy difícil conseguir que cambien sus costumbres a la hora de elegir sus alimentos y decidir lo que les gusta o no les gusta.

Habrá que intentar que tomen frutas y verduras preparadas de formas muy diferentes, para que vayan descubriendo distintos sabores asociados a la comida sana. El mismo plato de acelgas cada dos días provocará que "cojan manía" a toda la verdura. La podemos cocinar con bechamel, queso o puré de patata para que les vaya gustando. Lo mismo ocurre con la fruta: el típico plátano para merendar o almorzar en el colegio les puede llegar a aburrir.

Cómo cepillar los dientes de los niños

Limpia los dientes de tus hijos por lo menos una vez al día. Preferiblemente después de cada comida. El momento más importante del día para cepillarse los dientes es antes de acostarse. Lo ideal es iniciarse en la limpieza bucodental a partir de los dos años que es cuando han salido los dientes. La mejor pasta dental es la que contiene flúor en pequeña cantidad. A algunos niños a los que no les apetece cepillarse los dientes antes de dormir porque les da pereza, los padres debéis acompañarles y lavaros con ellos los dientes para que adopten este hábito como rutina diaria.

La mejor manera de cepillarse los dientes es de arriba abajo para así limpiar no sólo las piezas dentales sino también las encías. La limpieza de nuestra boca debe ser integral.

Cuida sus dientes

El cuidado de la dentadura infantil debe iniciarse a la temprana edad de cuatro meses; es decir, cuando aproximadamente el niño deja la lactancia y empieza a tomar papillas y otras comidas. A esa edad es cuando al niño le nace el primer diente. La comida que se le dé puede afectar a su salud dental durante toda la vida.